Diferencia punto por punto
| Parámetro | Traducción jurada | Traducción notarial |
|---|---|---|
| Quién es responsable del texto | traductor con título reconocido por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España | traductor cuya firma ha sido certificada por un notario |
| Qué se certifica exactamente | la fidelidad y exactitud de la traducción — con firma y sello | según las normas del país donde ejerce el notario |
| Carácter oficial en España | sí, mencionado expresamente en el reglamento | no figura en la lista de traducciones oficiales |
| ¿Es necesaria la legalización? | no, el reglamento exime directamente | depende del país y del procedimiento |
| Sello | formato estricto: nombre, idiomas, número — y nada más | formalización según las normas del país del notario |
| Dónde encontrar a un profesional | lista pública en el sitio web del Ministerio de Asuntos Exteriores de España | ante notario o en una agencia de traducción |
| Precio | se fija libremente, no hay tarifa establecida | según las tarifas del notario del país |
Lista cerrada: qué se considera traducción oficial
El reglamento de la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, aprobado por el Real Decreto 724/2020, enumera las traducciones oficiales entre lenguas extranjeras y el español. La lista es cerrada y contiene cuatro categorías.
La primera: traducciones acreditadas por la propia Dirección de Interpretación del Ministerio de Asuntos Exteriores. La segunda: traducciones realizadas por quien ostente el título de intérprete jurado o traductor jurado, otorgado por el Ministerio de Asuntos Exteriores. La tercera: traducciones realizadas o asumidas como propias por una representación diplomática o consulado de España en el extranjero, cuando se trate de un documento público extranjero incorporado a un expediente iniciado o presentado en ese mismo organismo y cuya resolución corresponda a la administración española; estas traducciones deben ir acompañadas de una certificación al respecto. La cuarta: traducciones realizadas por una representación diplomática o consulado extranjero de carrera en España, cuando se refieran al texto de una ley de su país o a un documento público de ese país.
Como punto aparte: también se consideran traducciones oficiales aquellas a las que el derecho vigente de la Unión Europea otorga dicho carácter.
La legalización notarial de una traducción realizada en un tercer país no figura en esta lista. Eso no significa que dicha traducción sea «deficiente»; simplemente no tiene carácter oficial ante los organismos españoles.
- Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores de España
- Traductor jurado con título otorgado por el Ministerio de Asuntos Exteriores
- Consulado español en el extranjero — con certificado
- Consulado de personal extranjero en España — con documentos del país de origen
Qué hace exactamente un traductor jurado
El reglamento lo describe con precisión: los traductores jurados garantizan con su firma y sello la fidelidad y exactitud de su trabajo.
Los requisitos del sello son estrictos. Debe figurar — al menos en español, de forma obligatoria y exclusiva, sin añadir ninguna otra inscripción o símbolo — tres elementos: el nombre y apellidos del traductor, el idioma o idiomas para los que obtuvo el título, y su número. Sin logotipos, direcciones ni teléfonos.
El texto de la certificación también está fijado por un modelo en el anexo al reglamento: el traductor, en posesión del título otorgado por el ministerio de asuntos exteriores, certifica que lo anterior es una traducción fiel y exacta del documento redactado en tal idioma, con indicación del lugar y la fecha.
Y un requisito que a menudo se pasa por alto: para verificar la autenticidad del original, debe adjuntarse al traductor una copia de dicho original, sellada y con fecha en todas las páginas. Es decir, la traducción jurada es siempre un conjunto formado por la traducción y la copia certificada del original, no una hoja suelta.
- La firma y el sello certifican la fidelidad y exactitud
- En el sello figuran solo el nombre, los idiomas y el número, sin símbolos ni añadidos
- Texto de la certificación según el modelo del anexo al reglamento
- A la traducción se adjunta una copia del original con sello y fecha en cada página
Exención de legalización — y por qué es importante
El reglamento lo establece con claridad: el título de traductor jurado otorga el derecho a ejercer con independencia del lugar de residencia, y las traducciones de carácter oficial que realice y que deban surtir efecto ante las administraciones públicas españolas quedan exentas de legalización.
De aquí se derivan dos consecuencias prácticas.
Primero: la traducción jurada no necesita apostilla. La apostilla se coloca en el documento original en el país que lo expide, no en la traducción jurada.
Segundo: el traductor jurado no está obligado a residir en España. El título funciona con independencia del lugar de residencia, y la verificación de firma y sello para quienes viven en el extranjero se realiza a través de las representaciones consulares. Esto significa que se puede traducir sin esperar a haberse mudado.
Dónde encontrar un traductor y cuánto cuesta
La Oficina de Interpretación de Lenguas publica periódicamente una lista de todos los traductores jurados e intérpretes a quienes el Ministerio de Asuntos Exteriores ha otorgado dicho título, con indicación de los idiomas. Junto a cada nombre figuran los datos de contacto y una nota sobre si la persona ejerce de forma activa — si así lo ha decidido comunicar.
La lista está disponible públicamente en el sitio web del ministerio de asuntos exteriores. Conviene verificar al prestador antes de realizar el pago: el título lo otorga el ministerio y fuera de esa lista no existe.
El reglamento no fija ningún precio: los traductores jurados determinan libremente sus honorarios. Es decir, no existe una tarifa única, y la diferencia entre prestadores es algo normal, no señal de engaño.
Existe también el carné de traductor jurado: la autoridad lo expide previa solicitud y pago de las tasas correspondientes.
- Lista pública en el sitio web del Ministerio de Asuntos Exteriores de España
- En la lista figuran el nombre, los idiomas y, si el intérprete lo desea, sus datos de contacto
- No hay tarifa fija: el traductor determina el precio libremente
Tres alternativas al traductor jurado
Si encontrar un traductor jurado para tu idioma es difícil, el reglamento prevé tres vías legítimas — y pocas personas las conocen.
Primera: la certificación de la traducción por la propia Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores. Segunda: traducción realizada o asumida como propia por una representación diplomática o consular española en el extranjero, válida cuando el documento se incorpora a un expediente iniciado en ese mismo organismo y va acompañada del certificado correspondiente. Tercera: traducción realizada por un consulado extranjero de carrera en España, cuando se refiere al texto de la ley de su país o a un documento público de ese país.
Los tres otorgan el mismo carácter oficial que la traducción jurada. Sin embargo, cada uno tiene sus propias condiciones de aplicación y no pueden sustituir a la traducción jurada en una tramitación ordinaria: la vía consular funciona dentro de su propio procedimiento.
¿Y qué pasa con la traducción notarial?
La traducción notarial es una fórmula habitual y válida, pero se rige por el derecho del país en que ejerce el notario, y el alcance de lo que certifica lo determina la ley de ese país, no la española.
Lo que importa a los organismos españoles es otra cosa: el carácter oficial de la traducción está definido por una lista cerrada, y en ella no figura la certificación notarial de un tercer país. Por eso, una traducción notarialmente certificada no adquiere carácter oficial en España, independientemente de su calidad.
De aquí se desprende una regla simple para preparar el expediente. La apostilla o la legalización consular se obtienen en el país donde se emitió el documento, sobre el original. La traducción debe ser jurada, por un traductor del listado del Ministerio de Asuntos Exteriores de España. El notario en esta cadena sirve para otra cosa: para poderes y declaraciones, no para traducir los documentos que presentas ante las autoridades españolas.
Si la traducción ya está notariada, solo habrá que rehacerla a ella: la apostilla del original sigue siendo válida y no es necesario solicitarla de nuevo.
Lo que sigue es la documentación
La traducción es solo una de las tres etapas de la legalización de un documento. Las guías relacionadas explican las otras dos y cómo encajan en cada tipo de solicitud.
Preguntas frecuentes
¿Aceptará España una traducción certificada por notario?
El carácter oficial de las traducciones en España está definido por un listado cerrado en el reglamento: la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores, un traductor jurado con título reconocido por dicho ministerio, el consulado español en el extranjero o el consulado extranjero acreditado en España. La legalización notarial de un tercer país no figura en este listado.
¿Hay que apostillar la traducción jurada?
No. El reglamento exime expresamente de legalización las traducciones oficiales de traductores jurados, que deben tener validez ante las administraciones españolas. El apostille se coloca en el documento original en el país donde fue emitido.
¿Puede un traductor jurado trabajar desde fuera de España?
Sí. El título habilita para ejercer la actividad con independencia del lugar de residencia, y la verificación de firma y sello para quienes trabajan en el extranjero se realiza a través de las representaciones consulares.
¿Cómo verificar al traductor?
Según la lista que elabora periódicamente la Oficina de Interpretación y publica en el sitio web del Ministerio de Asuntos Exteriores de España: aparecen el nombre, los idiomas y, si el intérprete lo desea, sus datos de contacto y una indicación de si está en activo.
¿Cuánto cuesta la traducción jurada?
No existe una tarifa única: la normativa permite expresamente a los traductores jurados fijar libremente sus honorarios. La variación de precios entre profesionales es algo completamente habitual.
Verificado 7/9/2026. Procedimiento varía según el país — el principio general está aquí, tu caso lo analizamos por separado.
